"Escribo por Gracia y para la Gloria de Dios inéditas inspiraciones para sembrar el bien y el amor de Cristo en sus corazones".
Gracias por su apoyo gratuito a mi blog, suscribirse a mi Canal en You Tube, darle Me Gusta, hacer comentarios y opiniones aquí y en todos mis sitios en Facebook, Instagram y Twitter es muy importante para mí porque así puedo seguir compartiéndoles gratuitamente mensajes y vídeos con mis inspiraciones.
Mucha gente sabe que a mí me encanta cantar, escribir, tomarme fotos, hacer audios y hacer videos y pensará: "Ella pudo ser cantante, pudo ser famosa", pero no saben que yo a esa vida le tengo un temor sagrado. No es miedo al trabajo, es miedo a perder mi libertad. Para mí, la libertad es lo más valioso que Dios me ha dado. Es poder levantarme hoy a las doce del día porque anoche no dormí bien o me sentía mal, y saber que no tengo a nadie dándome órdenes. ¡Yo no soporto ser esclava de nadie! Me estreso, me enfermo si alguien me presiona.
Esas cantantes, artistas y mujeres famosas y millonarias que vemos... yo no sé cómo hacen. Yo no podría vivir bajo ese estrés de tener que pagarle a productores, a maquillistas, a todo un equipo inmenso, o mejor dicho, todo un batallón de gente. ¿Y para qué? ¿Para andar forrada en propiedades, dinero y oro? ¡Qué va! A mí el oro ni nada material me quita el sueño. Más bien me daría miedo que me maten por quitármelo todo, viendo cómo está la necesidad en el mundo. Además, para vestirse uno solo ocupa un vestido y un par de zapatos. Yo con mis vestidos y mis cosas me siento millonaria, porque Dios me ha dado de sobra para escribir y para ser yo.
Y otra cosa que yo no paso... esa vulgaridad de ahora. ¿Ustedes creen que yo me voy a poner a enseñar el trasero o a agarrarme mis partes íntimas frente a un público como hacen muchas mujeres famosas? ¡Jamás! Una cosa es la intimidad de uno con su pareja y otra cosa es sacar eso a la calle. Yo no podría operarme toda o andar manoseándome en un escenario sólo por vender. A mí me gusta mi decencia, mi tranquilidad.
A mí me encanta sumergirme y fluir en lo que escribo. Cuando me sale ese montón de palabras con inspiraciones, se me olvida hasta comer. Paso con dolor de cabeza, se me pasa la hora del almuerzo, pero hasta que no termine de poner en papel lo que siento, no estoy en paz. Y eso no tiene precio. Yo publico en mi Canal en YouTube, en mi página en Facebook y otros sitios en La Internet cuando yo quiero, si me nace. Y cuando no me nace nada o simplemente no quiero publicar me paso días sin sacar al aire nada, pues no publico y punto porque no tengo a un productor encima exigiéndome nada.
Yo no quiero ser bañada en oro ni riquezas materiales de este mundo que hoy es y mañana no sabemos, sólo Dios. Sólo quiero riquezas espirituales eternas, no pasajeras. Yo lo único que le pido a Dios es que me dé lo necesario para vivir bien en este mundo. A veces sí quisiera un poquito más de dinero, no voy a mentir, porque Costa Rica está muy cara. Yo vivo tranquila aquí en mi país, disfrutando de la naturaleza que es gratis, con paisajes preciosos. Mi pueblo es como una playa sin mar. No tengo necesidad de irme muy lejos, pero sí me gustaría tener un poquito más de desahogo económico para ir a conocer otros lugares de mi linda Costa Rica, para cambiar de ambiente y pasear un poco más (porque eso sí, a un avión no me vuelvo a subir, ya lo que anduve en avión cuando vivía en Miami fue suficiente). Quisiera no andar tan ajustada para poder disfrutar más de mi país, pero nada más.
Mi prioridad siempre ha sido ser libre y servirle a Dios. Mis escritos están ahí, muchos guardados, y para mí eso es más real que cualquier fama. Al final, yo soy dueña de mi tiempo y de mi alma, y eso es algo que creo no viven las mujeres que son muy famosas y millonarias que son esclavas del círculo de gente que trabaja para que ellas brillen que a cambio les demanda remuneración.
No hay comentarios:
Publicar un comentario