Mis primeros mensajes para el año 2026
Autora ©️Cira Arroyo Fuentes, 4/1/2026, 9:05 am
Qué afán de querer sobresalir por encima de los demás tienen algunas personas o países en el mundo. Todas las personas y los países son importantes, todos tienen descubrimientos y aportes valiosos. Todos los idiomas son importantes, todo el folclor y las costumbres son diferentes y enriquecedoras. Aprendamos a ser y hacer con humildad, originalidad y espontaneidad.
No busquemos con afán el sobresalir por encima de los demás porque eso se nota; menos aún debemos llenarnos la boca resaltando nuestros inventos o descubrimientos, y mucho menos estar comparándonos con los otros. ¿Cuál es el competitivo afán de sobresalir y mantenerse en un estado de superioridad, levantando la cabeza como un puercoespín siempre?
La persona o país que vive en esa posición, en lugar de demostrar superioridad, logra lo contrario. El problema es que, por ocultar su inseguridad e inferioridad y querer mostrar con orgullo lo contrario, van por la vida haciendo mucho daño a los demás. El querer "ser más" es lo que mantiene al mundo en temor; cuando a los ensimismados se les acaban los inventos y los argumentos para demostrar su superioridad, su último recurso es la violencia para evitar que nadie les pase por encima.
Debemos entender que ante Dios todos somos iguales e importantes. El esfuerzo humano por sobresalir para humillar al prójimo es un error fatal; en lugar de añadirnos postura o gracia ante Dios, nos la quita, pues Él resiste al soberbio. En la vida hay que sembrar, ser, hacer y dejar que la semilla de lo que somos germine y dé frutos para el bien de todos. Lo que hacemos bien, con propósito para Dios, brillará por sí solo, pues somos solo las manos del Creador e Innovador por excelencia. Si Dios no "raja" (presume), ¿por qué vamos a rajar nosotros? Seamos humildes como Él y que sean las obras las que hablen.
Guardemos sigilo y no andemos anunciando nuestras obras a los cuatro vientos. Recordemos que en la Biblia, Dios nos dice claro en [Lucas 14:11 (RVR1960)] que quien quiera ser mayor, sea servidor. Que nunca se nos olvide: lo que debemos buscar es la aprobación de Dios, y no la del mundo. El ser más es lo que más agita al ser humano.
Si queremos que todo esto cambie y vivir en un mundo como manda Dios, debemos dejar el orgullo y adoptar la humildad. Solo viviendo con equidad, como es la voluntad de Dios, podremos convertir al mundo en un paraíso lleno de paz y amor. Esto se logra viviendo como siervos, trabajando con propósito para Dios y para todos, y no egoístamente solo para nosotros.
En conclusión recordemos hoy y siempre que:
La paz es posible, pero solo a través de la humildad.
La violencia es debilidad, mientras que el servicio es la verdadera fortaleza.
Toda gloria le pertenece a Él, y nosotros somos felices simplemente siendo Sus siervos.
Y que en lo más profundo de mi corazón y todo mi ser Dios me está aconsejando y redarguyendo no sólo a mí sino a todos para que si queremos vivir todos con paz y amor descubramos cuales son nuestros errores y debilidades que por rebeldía y afán de superioridad nos alejan de Dios porque sólo si reconocemos que:
El orgullo es una carga: Una actuación que agota y destruye.
La humildad es libertad: No necesitamos ser "más" para ser valiosos ante Dios.
La equidad es la solución: Reconocernos como iguales es el único camino hacia la paz y el bienestar común.
Doy gracias a Dios por este mensaje que Él me inspiró para dar para este año 2026 y venideros aclarando que toda la Gloria, la Honra y el Poder son solo para Él. Amén.