domingo, 11 de octubre de 2026

La trampa de la normalización: Cuando el peligro se disfraza de fiesta


Por: Cira Arroyo Fuentes
Fecha de registro: 11 de octubre de 2026.
© Todos los derechos reservados.
Hoy en día, las celebraciones familiares, sean los cumpleaños, las serenatas de bodas y las fiestas de graduación en casas o en los colegios parecen haber perdido su esencia protectora.
 Lo que antes era una reunión sana, hoy se traslada con ligereza a bares restaurantes, bares y entornos donde el alcohol y, lamentablemente, las drogas, forman parte del paisaje. 
A escasos metros de nuestras casas somos testigos de cómo voces casi infantiles corean letras de canciones vulgares que promueven excesos de sustancias y sexo. 
Muchos padres exponen a sus hijos a estos ambientes pensando que "no pasa nada". Se equivocan profundamente. Cuando la fiesta está en su punto más alto, aparecen los verdaderos "fantasmas" de la noche: vendedores de drogas en motos o carros que ni siquiera fueron invitados, pero que son llamados en secreto por alguien de adentro (algún invitado) para hacer negocio con la juventud. La misma gente les reúne la clientela.
La sociedad necesita despertar y aprender a distinguir quién es un verdadero amigo. Si alguien te ofrece un trago, un cigarro o una sustancia, esa persona no es tu amigo, sin importar el vínculo que tenga contigo. Hay que tener la valentía de decir "no", aunque te llamen tonto, aburrido, ignorante, pasado de moda, etc. 
El mundo te dice que consumas "para tomar valor", pero el verdadero valor no se encuentra en una dosis de alcohll o drogas que destruye tu conciencia; se encuentra únicamente buscando a Cristo. 
Quienes abren los ojos y denuncian esto, como en su momento lo hizo con valentía Frank Suárez en el campo de la salud abriendo una brecha que hoy siguen muchos médicos, entienden que decir la verdad tiene un costo, pero es un deber ineludible. 
El alcohol y las drogas en poca, mediana o mucha cantidad operan como verdaderos espíritus de opresión que alteran la personalidad, desinhiben la conciencia y llevan a las personas a cometer atrocidades que en su sano juicio jamás harían, por eso hay que ser tajante y decir un NO ROTUNDO a cualquier bebida que contenga llcor y no dejarla entrar ni a nuestra casa ni a nuestras celebraciones, ni entrar a lugares en donde las vendan o las regalen en casas,xeventos o fiestas callejeras.

El peligro de las falsas amistades: Un testimonio real

Para entender la gravedad de esto, basta escuchar el relato de una mujer que me confió su testimonio de supervivencia. A sus 31 años, tras haber pasado por una separación, asistió con una conocida a una discoteca en un hotel de Miami. Aunque desde el inicio sintió una profunda desconfianza e incomodidad al tener que sentarse en la barra porque no había mesas disponibles, decidió quedarse debido al cansancio. Mientras estaban allí, el bartender puso una sustancia extraña en su piña colada. Dios la libró gracias a su inquebrantable fe y al hábito de orar siempre antes de consumir cualquier cosa, sumado a una costumbre muy prudente: ella siempre probaba el primer sorbo de forma muy breve con la pajilla.
Al notar un sabor químico extraño, dejó el vaso de inmediato. Aunque ese único sorbo la hizo sentirse mal y desorientada, logró mantener la calma y, para no alertar al personal, sacó a su acompañante del lugar con el pretexto de ir al baño. El peligro no terminó ahí, revelando la peor cara de las falsas amistades. Al moverse a otro local, la acompañante —completamente obnubilada por el ambiente— comenzó a intimar con un desconocido y pretendía que se fueran con él. La víctima tuvo que plantarse con firmeza y amenazar con llamar a la policía para que la escoltara a su casa si no la llevaba de vuelta. Bajo presión, la supuesta amiga aceptó regresarla, pero con una alarmante sorpresa: subió al vehículo al hombre que acababa de conocer. Aunque la mujer logró llegar sana y salva a su hogar y nunca más volvió a salir con ella, la lección es contundente: una falsa amiga es capaz de dejarte botada o meter al mismo peligro dentro del carro.
La cadena de la desinhibición: Cómo un vicio abre la puerta al siguiente
Es una gran verdad en cuanto a la pérdida de control. Las sustancias desinhibidoras funcionan como llaves que van abriendo la puerta a conductas cada vez más extremas que la persona jamás haría en su sano juicio. 
El mayor peligro del alcohol y las drogas es que van adormeciendo la conciencia poquito a poco, transformando la personalidad y empujando a los jóvenes a marcar sus cuerpos con tatuajes o piercings, y a ceder ante la presión de un entorno corrupto.
Hay que entender que en el mundo de las adicciones todo actúa en cadena; así como el cigarro se asocia con el café, el alcohol y las drogas son los "compañeritos" inseparables de la degradación moral y física. El peligro supremo de consumir sustancias desinhibidoras es que transforman por completo la mente de las personas, abriéndoles la puerta, paso a paso, a lo corrupto y a lo destructivo. Aunque existen excepciones, la realidad es que la gran mayoría de la juventud que termina llenando su cuerpo de tatuajes y piercings desmedidos lo hace bajo los efectos del licor y las drogas, o motivados por individuos que pertenecen a esos mundos oscuros. Al perder el juicio y el temor a Dios por un trago o una dosis, el enemigo toma el control y los empuja a marcar sus cuerpos y a cometer atrocidades de las que luego no hay marcha atrás. Nadie cae en el abismo de golpe; se cae abriendo una puerta a la vez.

Guía práctica de preparación: Cómo evitar ser víctima

Andar desprovisto de un plan de emergencia es una de las mayores debilidades que aprovechan los malintencionados. Para evitar caer en estas trampas, es indispensable seguir estas reglas estrictas de supervivencia urbana:
  • Logística independiente (Nunca te fíes del carro ajeno): Montarse en el vehículo de amistades sin tener un plan de escape es un peligro gigantesco. Corres el riesgo de que esa amistad se vaya con un extraño, cambie el rumbo hacia un lugar desconocido o te deje botado en la calle. Ten siempre previsto cómo vas a regresar por tus propios medios.
  • Rechaza las "sorpresas" de película: Cuidado con los engaños de la ficción. En la vida real, jamás permitas que te venden los ojos o te trasladen a ciegas bajo la promesa de llevarte a un lugar "sorpresa". En los tiempos actuales no se puede confiar así; hay que mantener la vista bien abierta para saber exactamente dónde estás parado y controlar tu rumbo.
  • Fondo de emergencia económico: Jamás salgas de casa sin dinero suficiente en efectivo y en tarjeta, calculado exclusivamente para costear un transporte seguro de regreso (como un taxi certificado o transporte de aplicación) en caso de una urgencia.
  • Preparación tecnológica y telefónica: Mantén tu teléfono con la batería al máximo. Ten guardados en marcación rápida los números de la policía local y de contactos familiares de absoluta confianza que puedan acudir en tu auxilio a cualquier hora. Si te ves en una crisis extrema, no dudes en acudir a las autoridades y pedir a Dios que el oficial que te atienda sea honrado y decente.
  • El escudo del comer despacio y la oración: Antes de ingerir cualquier alimento o bebida, la oración es la llave espiritual que activa el discernimiento. Luego, acostumbra a comer al "ritmo de la tortuga"; masticar y beber de forma lenta y pausada te permite sentir el efecto y el sabor de lo que ingieres poquito a poco. Nunca consumas nada "de un solo bombazo", ya que la prisa anula tus sentidos.

Cómo identificar a personas que planean hacer daño

Los lobos modernos se visten con piel de oveja; por ello, aprender a detectar sus conductas te permitirá apartarte a tiempo:
  • La trampa de la prisa (Insistencia para que consumas rápido): ¡Cuidado! Si alguien insiste de forma sospechosa en que te tomes un trago de un solo golpe, que te apresures a beber o que comas rápido, enciende todas tus alarmas. Quienes planean hacer daño te apresuran para que tu cuerpo absorba la sustancia de golpe y no tengas tiempo de notar el sabor extraño ni de reaccionar. El respeto a tu propio ritmo es innegociable.
  • El "amigo" oportunista de última hora: Presta atención a quienes se muestran excesivamente amables, aduladores o buscan ganarse tu confianza de forma acelerada en un entorno de fiesta, intentando concienzudamente apartarte de tu grupo.
  • Cambios extraños de conducta en tu entorno: Si notas que la persona con la que fuiste empieza a actuar de forma cómplice con extraños, te oculta información de a dónde van o ignora tu estado de bienestar para priorizar sus propios intereses, estás ante una falsa amistad. Aléjate de inmediato.

Conclusión: Un llamado a la soberanía espiritual y del hogar

La prevención real comienza en el núcleo de nuestras propias vidas. Si queremos proteger a nuestras familias del flagelo del alcohol y las drogas, debemos cerrarles firmemente las puertas de nuestros hogares y negocios. Si organizamos una fiesta familiar o un cumpleaños, en nuestra casa no puede haber licor, cigarros, drogas ni comida chatarra que destruya la salud; la santidad empieza por el propio techo. Asimismo, las juntas directivas de las escuelas y colegios deben prohibir tajantemente estas cochinadas en sus actividades y graduaciones.
Este compromiso moral se extiende a los negocios que creamos. Ya sea una pulpería, un supermercado o una verdulería, jamás debemos vender licor, tabaco ni sustancias nocivas por simple ambición al dinero. Muchos aceptan comerciar con vicios porque "les deja más plata", pero las riquezas obtenidas a costa de la perdición ajena solo traen maldición y vacío. De igual manera, debemos evitar frecuentar bares-restaurantes donde la tentación del alcohol está a la vista de los hijos; para eso existen soditas sanas y familiares libres de esos ambientes. No nos quejemos después de tener familiares adictos si permitimos que la tentación conviva en nuestros comercios o mesas.
Hoy vemos a tantas personas destruyendo sus vidas, trabajando con negligencia y perdiendo sus empleos bajo el efecto de estas sustancias que los despojan de su dignidad. El enemigo pone malos pensamientos en la mente para empujar a los seres humanos hacia actos corruptos, pero el deber de cada uno es identificarlos a tiempo y rechazarlos con firmeza en el nombre de Jesús. Debemos acordarnos del Dios grande que nos protege siempre, no solamente cuando nos vemos acorralados por desastres naturales. La verdadera fe se demuestra manteniendo nuestro cuerpo y nuestro entorno limpios, entendiendo que el cuidado de hoy es la única garantía de salvación para el mañana.
Es impresionante ver cómo encaja con la historia el significado real de las palabras. 
Este significado toca una verdad histórica y espiritual profunda: las raíces de los términos relacionados con el alcohol y las drogas tienen un trasfondo ligado a lo espiritual y al control de la mente.
Aquí les comparto una investigación detallada sobre el origen de estas palabras, junto con el fundamento bíblico que respalda esta obra o refexión:

El Origen de las Palabras: Un Trasfondo Espiritual

1. Alcohol y "Spirits" (Espíritus)

  • Alcohol: Esta palabra proviene del árabe al-kuḥl. Originalmente, el kohl era un polvo cosmético negro muy fino y purificado que se utilizaba para delinear los ojos. Con el tiempo, los alquimistas de la Edad Media expandieron el término para referirse a la "esencia purificada" o la forma más pura de cualquier sustancia. Cuando lograron destilar el vino para extraer su parte más potente y pura, llamaron a ese líquido "alcohol de vino". [1, 2]
  • Spirits (Espíritus): En muchos idiomas (como el inglés), a las bebidas alcohólicas destiladas fuertes (como el ron, el tequila o el whisky) se les llama formalmente spirits (espíritus). Esto se debe a que los antiguos alquimistas creían que durante el proceso de destilación, el vapor que subía y se condensaba era el "espíritu" o el "alma" del líquido, su fuerza invisible y alteradora. Consumirlo significaba, literalmente, meter un "espíritu" ajeno al cuerpo que tomaba el control de la mente. [2, 3, 4]

2. Farmacia, Fármacos y Droguería

  • Farmacia y Fármaco: Provienen directamente de la palabra del griego antiguo pharmakeia (φαρμακεία). En los tiempos del Nuevo Testamento, pharmakeia no significaba medicina científica como hoy, sino "hechicería", "brujería" o la "administración de drogas y pociones mágicas". Los antiguos hechiceros utilizaban hierbas alucinógenas y venenos para alterar la conciencia de las personas, adormecerlas, hacerlas entrar en trances o manipularlas. [5, 6]
  • Droguería / Droga: Aunque su origen exacto tiene debates (algunos apuntan al holandés antiguo droog, que significa "seco", debido a las plantas secas que se usaban para hacer pociones), históricamente una "droga" era cualquier sustancia vegetal o mineral utilizada para alterar el estado natural del cuerpo, muy ligada a los mismos brebajes de la pharmakeia. [5, 7]

Versículos Bíblicos sobre los "Espíritus" de las Drogas y el Alcohol

En la Biblia, el uso de sustancias que alteran la conciencia (la pharmakeia) está directamente catalogado como una obra de la carne influenciada por la opresión espiritual: [5, 6]
  • Gálatas 5:20-21 — "Idolatría, hechicerías (del griego pharmakeia, que implicaba el uso de drogas), enemistades, pleitos... borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios."
  • Apocalipsis 9:21 — "Y no se arrepintieron de sus homicidios, ni de sus hechicerías (pharmakeia / consumo de drogas para trances), ni de su fornicación, ni de sus hurtos."
  • Oseas 4:11 — "Fornicación, vino y mosto quitan el corazón." (Muestra cómo el licor opera quitando el entendimiento y el juicio del ser humano, dejando la puerta abierta para que el enemigo tome el control). [6, 8, 9]

Conclusión Final 

El veredicto es claro: el peligro del que hoy nos lamentamos no es solo químico, es espiritual. No es una coincidencia que desde la antigüedad las bebidas destiladas se llamen espíritus y que la palabra farmacia provenga de la pharmakeia, el término bíblico para la hechicería y las pociones que adormecen la mente. Las drogas y el alcohol actúan como portales que nublan el juicio para que el enemigo tome el control de las acciones humanas. 
Si queremos rescatar a nuestra sociedad, el cambio tiene que empezar de raíz: cerrando las puertas de nuestros hogares a toda sustancia que contamine, limpiando nuestros comercios de la ambición que lucra con el vicio, y enseñando a nuestros hijos a caminar con los ojos bien abiertos. Solo manteniendo la sobriedad física y la firmeza espiritual seremos capaces de repeler los malos pensamientos en el nombre de Jesús y caminar bajo la verdadera protección del Dios grande que nos sostiene cada día.

Bibliografía y Fundamentos Bíblicos

  • Efesios 5:18 — "No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu."
  • Proverbios 20:1 — "El vino es escarnecedor, la sidra alborotadora, y cualquiera que por ellos yerra no es sabio."
  • 1 Pedro 5:8 — "Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar."
  • 1 Corintios 15:33 — "No erréis: las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres."



martes, 6 de octubre de 2026

MI REFLEXIÓN ANTE UN MUNDO QUE NO QUIERE ESCUCHAR

 

La valentía del justo frente a la intriga del mundo: Mientras el servidor de Dios camina con gozo, inocencia y buena fe ofreciendo sus dones para salvar al prójimo, a sus espaldas la manada hipócrita se confabula y hace señas en el anonimato, demostrando cómo este mundo ciego prefiere pagar el bien con un gran mal e intentar apagar la luz de la verdad.

Autora: Cira Arroto Fuentes
Fecha de inicio: Martes, 6 de octubre de 2026
Hora de inicio: 12:34 PM
Derechos Reservados ©
Mensaje:
Les hablo desde el fondo de mi corazón y con la verdad por delante: uno se cansa. Uno se cansa de desgastarse aconsejando a las personas para que al final actúen como un muro de piedra. Es sumamente doloroso ver cómo, entre más busco a alguien para guiarlo y ofrecerle un buen consejo, lo único que recibo a cambio son desplantes y patadas. Me duele ver que si alguien llega a meterles drogas, a ofrecerles guaro, a enseñarles mañas o a usarlos en aventuras, a esos sí los reciben con los brazos abiertos; pero a una, que busca su bien de manera genuina, la rechazan.
La verdad es que el cristiano siempre está como entre la espada y la pared. Es ahí donde una tiene que decidir si prefiere quedarle bien a los seres humanos o quedarle bien a Dios. Hay que ponerlo todo en una pesa: puedo decidir quedarme callada, no aconsejar a nadie y pensar que así me evito problemas en la Tierra; pero sé que un día tendré que pararme frente al Creador y enfrentar la justicia de Dios cuando me mire fijamente y me pregunte: "¿Qué hiciste con tus dones y talentos? ¿Aconsejaste a los demás o qué hiciste con ellos?". No podemos esconder lo que recibimos por miedo. Al dar el consejo, cumplimos con el mandato divino y nos liberamos, porque la sangre de esa persona ya no caerá sobre nuestra cabeza. Sin embargo, al hablar nos arriesgamos a que caiga sobre nosotros la venganza de las personas a quienes aconsejamos, porque no les gustó la verdad, ni les gustó que nadie se metiera en sus vidas a corregirlos. Muchos prefieren callar por comodidad, pero la persona que actúa con esa cobardía no piensa en las consecuencias espirituales: la sangre de todas esas almas a las que no aconsejó por flojera o miedo caerá directamente sobre su cabeza. No hay escapatoria. Si vamos, nos arriesgamos a la maldad del mundo, aunque a veces, por la gracia de Dios, topamos con gente agradecida que sí sabe pagar con un bien. Pero la mayoría de las veces, este mundo ciego prefiere pagar el bien con un gran mal.
Quiero dejar muy claro cuál es mi objetivo como escritora: mi única meta es aconsejar a todas las personas, a mis hijos y a todo aquel que lo necesite. Todo mi trabajo, cada escrito, mis momentos de meditación y las experiencias que vivo son por los demás, para ayudarlos. Si yo logro salir de un problema grande o superar una prueba, mi primer instinto es compartir ese consejo para mostrarle a otros cómo evitar esa misma situación o cómo salir de ella. Pero es sumamente indignante ver cómo la gente toma el trabajo que una hace con tanto esfuerzo y dedicación como si fuera basura, sin darle la más mínima importancia. Ni siquiera lo leen para aprender; entran a mis publicaciones solo por chismear, por criticar y por buscar el punto negro. No analizan el fondo del consejo. Lo que buscan es llegar, leer y ver cómo te pueden encontrar una falla, una debilidad o, peor aún, ¡algo con lo que te puedan demandar! Porque esa es la triste realidad de hoy en día: hay muchas personas que están al acecho para demandar a quien les quiere dar una guía, como diciendo: "Te metiste de sapo, ahora te voy a demandar". Es una barbaridad. Una se acerca de buena fe a darles un consejo para sus vidas, y ellos pagan ese bien con un mal, cogiéndote entre ojos, llenándose de envidia y buscando la manera de hacerle un daño a la persona que vino a extenderles la mano.
Mucha gente piensa que llevar la cruz es solamente trabajar por los demás, hacer obras de caridad, ayudar en un hospital o asistir a un enfermo. Pero están equivocados. Llevar la cruz es mucho más que eso: es tener que poner la cara para darle consejos a personas que son tercas, rebeldes y que no quieren obedecer. Los cristianos sabemos que, quieran ellos o no, tenemos que recibir esos desplantes y persecuciones. Nuestro deber sagrado es esparcir lo que el Señor nos da, esparcir la palabra de Dios, aunque nos tiren casi que encima. En su estado de rebeldía, la gente agarra una mala crianza tan grande que, si pudieran coger la Biblia y tirárnosla en la cara de vuelta, lo harían con gusto. Las personas que uno quiere aconsejar actúan siempre como una barrera. Se ponen a la defensiva y buscan de inmediato cómo devolverle a una la tortilla. Todo lo que una les dice con buena intención, le dan la vuelta para atacar: "¡Ay, usted no sabe lo que hace! Usted me está aconsejando a mí que haga eso y aquello, pero usted no se ve, usted hace esto y lo otro". Usan cualquier excusa para señalar a los demás con tal de no ver sus propias faltas, devolviendo todo el veneno para librarse de su culpa.
Es terrible querer aconsejar a los demás y sentir miedo. Es un temor real, porque muchas de esas personas a las que una quiere rescatar son bullies, son matones y matonas a los que les encanta meter miedo. Pero una, por amor a Cristo y por amor a la humanidad —porque sabemos que el ser humano es la obra más preciada del Creador y que el Espíritu Santo sufre cuando el diablo daña a sus hijos—, saca las fuerzas para ir donde ellos. ¿Y qué hacen? Nos tiran la puerta en la cara, nos dejan hablando solos o traman maldades. El diablo los tiene tan controlados que esas personas no solo se destruyen a sí mismas, sino que quieren destruir al que les lleva la verdad. A mí me ha pasado caminar sola o pasar cerca de ellos y ver cómo intentan jalarlo a uno hacia su grupo. ¡No hay que ir! Lo que quieren es atacar en manada para ver qué te hacen. Son tan astutos que te pueden meter una inyección a escondidas o echarle algo a tu bebida. Te dicen con falsedad: "Tomate este fresquito, vení un momentito, aquí somos panas", solo para desquitarse de que te metes en sus vidas. Quieren meterte en su droga para que caigas tú también. ¿Cuántos casos no hay de personas que fueron a dar un consejo y terminaron atrapadas en el mismo vicio por aceptarles cosas? No se les puede aceptar ni un fresco ni una bebida. Una va a hacerles un bien y ellos te quieren pagar haciendo un daño. No te juntes con personas que están en ese mundo oscuro si ves que te quieren hacer una mala jugada; protege tu vida.
Por eso, si el Señor nos manda a dar un mensaje en un lugar de pecado, debemos recordar el mandato de Mateo 10:14:
"Y si alguno no os recibiere, ni oyere vuestras palabras, salid de aquella casa o ciudad, y sacudid el polvo de vuestros pies."
Espiritualmente, limpiarse los zapatos al irse es una forma de cuidarse. Es sacudirse la porquería de ese lugar para que no te ensucien a ti. Hay que tener mucho cuidado, porque la gente mala, cuando ve que no te puede arrastrar ni ensuciar a ti, busca cómo desquitarse. Piensan con malicia: "A ella no le puedo hacer daño, pero me voy a desquitar con sus hijos o con otras personas que le duelan, para que aprenda a no meterse en lo que no le importa". Así es la perversión del enemigo; por eso hay que dar el consejo, sacudirse los zapatos y apartarse para proteger a los nuestros.
Estamos viviendo en un mundo donde nadie quiere escuchar consejos. En el momento en que me levanto como servidora de Dios para hablar en contra de todas las cochinadas que están haciendo los homosexuales, las lesbianas y todos esos desviados y locos sexuales, de inmediato saltan muchos con el mismo cuento de siempre: "hay que respetar", "cada quien vive su vida", "todos tenemos derecho a elegir". Usan esas palabras para intentar apagarme y callar la verdad. Pero yo me pregunto: ¿dónde está el respeto de ellos? Ellos no respetan. Lo que quieren es avanzar, abarcar más terreno y moldear a la gente a su forma. Su meta es crear un mundo totalmente desviado, entregado a la loquera de ellos, y no a la manera de Dios.
Ante tanta hostilidad, he tenido que recordar un versículo de la Biblia que es muy fuerte, pero que retrata perfectamente lo que pasa: Mateo 7:6, donde el Señor nos dice:
"No deis lo santo a los perros, ni echéis vuestras perlas delante de los cerdos, no sea que las pisoteen, y se vuelvan y os despedacen."
He aprendido que mi deber como servidora de Dios es dar el consejo con amor y seguir para adelante. Allá las personas si no lo quieren aceptar. Yo no sé cómo hay gente a la que le gustan las personas que andan drogadas o alcohólicas; cuando tienen esa porquería adentro ponen una cara de estúpidos y de estúpidas, y cogen un hablado de pachucos y pachucas adormecidas que da vergüenza. A esa gente no hay que alcahuetearla ni estar chineándola. Bastante les hablaron sus papás, bastante gente les tuvo que hablar mucho en la vida y ellos decidieron desobedecer y ser rebeldes. Ahora, que vengan a ver qué hacen y que busquen cómo se salvan. He visto casos de muchachos que cayeron en eso, y cuando nadie los alcahuetea ni les pasa la mano, solitos se salen cuando la ven fea. Solo cuando la ven fea de verdad, buscan salir por su propia cuenta.
¡Ah, pero eso sí! Cuando ya están hechos pistolas, cuando están todos destruidos, fracasados y revolcados en la miseria, ahí sí andan viendo a ver quién los ayuda; ahí sí andan pidiendo dinero para que les colaboren. Uno los ve después quejándose en los estudios. Salen diciendo: "¡Ay fulano, qué bueno que usted salió bien en el examen! Qué bueno que le fue bien y todo... Es que a mí no se me pega nada, yo no sé qué pasa. Dichoso tú que eres inteligente". ¡Y no! No es que el otro sea más inteligente, sino que ese otro no se fue a tomar el fin de semana pasado ni se drogó todo. ¿Cómo viene una persona toda drogada y toda tomada a estudiar? Viene hecha leña a las clases, y así no se le va a pegar nada. Entre más consuman y más guaro tomen, más se destruyen las células buenas del cuerpo y las hormonas de la inteligencia. ¿Qué pretendían? ¿Que podían hacer lo que les diera la gana con el cuerpo y que después el cuerpo les iba a funcionar como si nada? El cuerpo entra en un pleito tremendo, queriendo aprender, pero la droga viene y le destruye todo. Ya después la persona quiere estudiar y no puede, no entiende nada y dicen: "Es que la cabeza no me da". ¿Y cómo les va a dar si ya se dañaron por dentro con drogas y alcohol? Muchos jovencitos dicen con soberbia: "Ah, yo solo voy a hacer la fiesta un rato y luego me salgo". Pero cuando se quieren salir, ya están hechos pistola; perdieron la mentalidad, las neuronas, y se embrutecieron. Por eso terminan teniendo que agarrar trabajos de pura limpieza o de barredores de parques, porque dañaron tanto su cabeza que ya no les da la mente para más. Eso es lo que los jóvenes no piensan.
Es un engaño del diablo que los quiere convertir en monstruos. Lo veo en la calle: cuerpos transformados, llenos de piercings, drogas y cirugías de silicón por pura vanidad. Yo misma he conocido mujeres que se ponen postizos de nalgas y pechos, y tienen que cambiárselos cada diez años. ¿Cómo saben si van a tener el dinero o la salud para hacerlo en el futuro? Van directo a la ruina, tal como dice la Palabra en Proverbios 7:22:
"Al punto se marchó tras ella, como va el buey al degolladero..."
Me da una profunda indignación ver cómo la gente apoya y les da plata a esos influencers que solo dicen estas estupideces y cochinadas. Peor aún, he visto a creadores de contenido que han cogido como negocio ir a lugares remotos para grabar a la gente más humilde. Buscan provocar lástima, exponen las necesidades más extremas de esos seres vulnerables, toman su video y se van. Se ganan millones con los "me gusta" y el dinero que les llega, mientras la gente comparte pensando que están ayudando a los pobrecitos. ¡Mentira! Están enriqueciendo al influencer, porque esa gente no vuelve más nunca a esos pueblos. Es solo un paseo y un negocio para ellos.
Este sistema está mal acostumbrando a las personas; ahora todo lo quieren de gratis. Lo noto en esos mismos videos: la gente se queda sentada, esperando a ver qué les cae del cielo, sin esforzarse lo suficiente porque piensan que alguien va a llegar a regalarles un montón de dinero. Y hay que tener muchísimo cuidado, porque muchos de los que vienen a dar dinero, mañana lo cobran con creces y con intereses muy grandes. Si yo vengo a darles un consejo para salvar su alma, no lo reciben; pero si viene alguien a darles plata, no hallan ni cómo abrazarlo. Yo se los aseguro: la plata que viene fácil, la gente no la valora. Por eso, yo sigo cargando mi cruz, sembrando la verdad de Dios, protegiendo mi mente y dejando el resultado en manos del Creador.

domingo, 4 de octubre de 2026

¡Iba toda Castigadora al Súper y terminé asustando al Hombre de Dios!


Autora: Cira Arroyo Fuentes 
Fecha de registro: 
Hora: 10:09 PM 

¡Ay, no, de verdad que yo soy un caso! Les abro mi corazón en este escrito y en mi video así tal cual soy en este momento, en pijamita y sin una gota de maquillaje (que yo de por sí no uso, pero en mi casa ando con chonete, chores y blusa corta por el calor extremo de la semana).
Les escribo para contarles el enredo de emociones que viví hoy domingo. Pasé de sentirme una reina "castigadora" a poner un escudo de armas y asustar a un buen hombre por culpa de los fantasmas y engaños que se ven hoy en internet. Aquí les cuento toda la historia, cómo es mi vida y lo que dice la Palabra de Dios al respecto.

🏠 Capítulo 1: Encerrada, obstinada y lista para tirarme al agua

Para los que no saben, mi vida se resume en escribir, hacer videos, organizar mi casa, decorarla según la época, conversar con mis tres hijos y prepararme porque ¡pronto voy a ser abuela! 
También me encanta ver películas románticas, de escritores y de Navidad todo el año completo (¡las de miedo no me gustan!). Pero ver tanta pantalla aburre y la casa me obstina. 
Un día de estos conversando con la Inteligencia Artificial, hablábamos de que la mercadería que no se exhibe no se vende, y me dijo algo muy cierto: «¿Cómo me va a poner Dios a alguien al frente si no salgo de la casa?» 
Así que hoy me decidí a cambiar de ambiente y salir a caminar para hacer ejercicio en las piernas y comprar cosas que necesito para mi casa. 
Aquí en los alrededores siempre es lo mismo y me da una pereza tremenda tomar taxis, buses o Uber, así que mis salidas son exclusivamente a los negocios del pueblo para comprar todo lo que necesito: voy al Auto Mercado, al Palí, a la panadería de aquí del pueblo o a los chinos a buscar lo que no consigo en un solo lado.
Además, tengo en mente que cuando abran el nuevo centro comercial El Encuentro en Diciembre, me voy a ir a pie para ejercitarme y conocer gente. 
Hoy como siempre esperé a que bajara el extremo sol, me tomé mi tiempo (por eso siempre me coge tarde), me puse bonita, me solté el cabello recién lavado, me puse mi famoso abrigo de mezclilla y un vestido con el que me siento preciosa —aunque parezca uniforme de tanto que me lo pongo—. ¡Iba caminando sintiéndome toda una castigadora 😁, hecha una reina lista para vivir un momento nuevo! Porque uno tiene que arriesgarse a tirarse al agua así tal y como es en este momento, aceptándose sin engañar a nadie.

🪵 Capítulo 2: La plática en el pollito y el hombre alto al fondo

Resulta que cuando ya iba saliendo del súper, al ser como las 7:00 PM, me quedé conversando de lo más quitada de la pena con un señor que estaba sentado en un pollito del Automercado. 
No era alguien que me gustara, sino alguien que me dio confianza para ponerme a hablar como lora por un momento mientras terminaba de acomodar bien los productos en mis bolsas. 
En un santimén ya estábamos hablando de las edades (él me dijo que tenía 58 años y yo le dije: «¡Ah, yo le llevo 6 años a usted!»). 
En eso que estoy hablando con él, veo venir a un hombre altote, recto y con gran personalidad.
Un señor que siempre veo solo, que me llama la atención y que me causa como un susto. El hombre venía solo y vi que desde el fondo se me venía... ¡me venía viendo fijamente! Un hombre hermoso y alto, de esos que a mí me impactan porque me hacen sentir protegida y más mujer 😉.

🛡️ Capítulo 3: La cobardía y la mirada de "no soy empleada de nadie"

¿Y qué hizo esta servidora cuando pasó a la par mía ese guapetón? ¡Me entró la cobardía, me palpitaba el corazón, y me temblaban las piernas! En vez de aprovechar que andaba toda castigadora, ¡le planté mi cara más despreciativa, acusadora y defensiva! Una mirada fija y matadora como diciéndole: «A mí no me vas a ver la cara. Yo vivo sola y me hago todo yo sola, pero yo no vine a esta edad a limpiarle la casa ni a lavarle pantalones a ningún hombre.
Si un hombre no me paga una empleada que ni sueñe conmigo» 🤣🤣. Yo estoy para que me vean y me tengan como una reina, no para andar en esos trotes. Si tengo pareja, tiene que ser un hombre de verdad, que sea más que yo y no menos, y que venga a proveer, no a vivir de mí.
Todo eso pasó en un instante por mi imaginación cuando lo miré así que imagínense no más la mirada que le profesé al pobre hombre que lo asusté y casi lo mato.
Y es que de inmediato mi cerebro me recordó los desencantos virtuales y presenciales del pasado. 
Hoy en día las redes están llenas de engaños: gente que quiere enganchar a otros con su vida pasada, con su rostro pasado o su edad pasada porque sienten que antes eran más bonitos. 
Los hombres se ponen filtros con musculatura falsa como si fueran un Ken. Tanto hombres como mujeres se ponen filtros de Miss Universo, se borran la panza o graban de abajo para arriba para aparentar altura. ¡Qué colmo! Si uno está panzón, está panzón; si tiene arrugas, tiene arrugas, ¿qué le vamos a hacer? Hay que mostrarse al natural, en pijama o desmaquillada, tal y como uno es. Por eso las relaciones tienen que ser presenciales, porque de lo contrario, o es de frente o no sirve.

📜 Capítulo 4: El diseño de Dios y el papelazo de las proveedoras

Muchos hogares hoy no funcionan porque la mujer se dedica tanto a ser la proveedora que descuida el hogar, y el hombre se va con otras. ¡Montones de mujeres andan trabajando y si no trabajan fuera andan vendiendo sus fincas y lotes para mantener a vagabundos que terminan en vicios, en cantinas o con itras mujeres, y ellas tienen que andar rogando por manutención! ¡Yo no quiero ese papelazo! Y menos a mi edad.
Yo obedezco la Biblia, y la palabra de Dios dice claramente que el hombre es el proveedor y el protector. Él es quien debe cuidar de la mujer, y a los hombres de hoy les conviene mucho desobedecer ese mandato para que la mujer los mantenga.

🫣 Capítulo 5: El pobre hombre curado de espantos y el misterio de Callecilla

Por andar prevenida, fulminé al hombre alto con la mirada. ¡El pobre entró y salió volando del súper! Ni un producto compró; ni lo que dura uno pagando en la caja. Seguro entró disimuladamente solo para volverme a ver ...pensé..., pero del colapso que le dio con mi mirada de asesina, ¡salió huyendo! 😂 Seguro pensó: «¡Esta mujer me mata! Si me mató con la mirada, la próxima vez me asesina. Me quiere hacer pagar, sin conocerme, toda la vida pasada que ha tenido». Al final me cayó la moneda y pensé: «¡Qué tonta fui! Tenía que haberle visto bien, tal vez ni es casado». Dios sabrá si me va a enviar a ese hombre de Dios que sea un proveedor de verdad. ¿Sería Él; pero ya lo perdí con esa mirada y ese espaldazo que le dí?
Cuando ya venía caminando por la acera rumbo a mi casa al ser como las 7:15 PM, me extrañó muchísimo ver que el negocio de la esquina de Callecilla, que siempre cierra a las 9:00 PM, ¡estaba todo cerrado y oscuro! Sentí una vibra muy rara. 
En ese trayecto, me extraño mucho que un carro paró desde mucho antes con gran paciencia para avisarme con luces que me daba campo para que cruzara la calle. Yo le dije gracias pero no volví a ver por miedo a que me atropellara una moto del otro lado. Pero con todo tan solo, me puse a pensar... ¿será que esa persona ya me ha visto antes y ya va sabiendo que yo a esa hora paso por ahí? Una que se arma unas novelas mentales en dos segundos ciertas o no.

🎯 Capítulo 6: Caminando a pie con Dios rumbo a casa

Lo cierto es que venía solita en la acera oscura, pero venía tranquila, venía con Dios, pidiéndole que me proteja. Mientras caminaba, veía los carros pasar y pensaba: «Bueno, todo el mundo anda en su auto, con sus parejas, sus familias y sus hijos. Ya nadie quiere andar a pie». Pero yo venía a pie, dándole gracias al Señor porque puedo caminar y porque disfruté de una tarde bonita. 
Seguí caminando, crucé la calle y llegué a mi casa a las 7:20 PM.
Al llegar a casa me puse a pensar: ¿qué hago ahora con las tres horas que me quedan antes de dormir? No se puede andar sola en la calle a esta hora porque no es sano ni seguro; lo único abierto es El Gallito hasta las 9:00 PM o ir hacia arriba, que es peligroso. 
Me puse a pensar también que mi experiencia de vida es muy diferente a la de los demás, pero sé que así como yo ando a pie y sola, hay muchas personas que van solas también, aunque vayan metidas en un carro.

🕊️ Capítulo 7: El propósito de Dios en mi soledad y mi vida simple

Al final de la noche, me puse a pensar: ¿será que Dios me ha tenido a mí así solita, viviendo todas estas experiencias, con el único propósito de que yo hable, escriba y haga videos sobre ellas? ¡Tiene que ser así! Porque si yo estuviera acompañada, tuviera pareja o una casa llena con el movimiento de mis hijos y nietos, estaría concentrada en ellos. No tendría tiempo de ponerme a escribir ni de hacer nada de estas cosas. En cambio, mi soledad me regala tiempo; me sobra el tiempo para tomar la decisión de expresarme, y a la vez, Dios ha hecho que no me esclavice. Simplemente fluyo.
Algo se tiene que hacer cuando uno está solo, y eso hago: fluir y escribir de mi vida simple.
Escribo de lo más sencillo: de mis viajes al Auto Mercado, al Palí, a las tiendas de ropa cerca de mi casa o de mis caminatas por el puro gusto de caminar para moverme y estirar mis huesos. 
Yo no quiero andar en lugares lejanos; el mundo de ahora no es como antes y uno se arriesga muchísimo. ¿Para qué complicarme la vida si en mi pueblo hay de todo, y hasta vienen bancos y más cosas en camino?.
Salir lejos a mi edad es exponerme, es montarme en un avión a pasar nervios y acortarme la vida por ta to miedo. 
Uno solo se hace la vida fácil o difícil; yo prefiero hacérmela fácil aquí en mi casa. Yo me formo un mundo de ideas y me llegan un montón de inspiraciones sin salir de mis cuatro paredes, porque el mundo está en mi cabeza, en mis pensamientos con Dios y en mis experiencias humildes. 
Este es mi mundo y es el que comparto, porque yo comparto mi realidad.
Yo no voy a andar jugando de viva, tomándome fotos falsas con Inteligencia Artificial para aparentar que estoy en Ecuador, Tailandia o los Emiratos Árabes como hace mucha gente, ni me voy a gastar lo que no tengo llenando las tarjetas de crédito hasta el copete solo por rajar en las redes sociales. Yo me tomo una foto bonita cerca de mi casa donde hay lugares preciosos. 
Veo personas publicando fotos de viajes y yo digo: «¡Por Dios, pero si mi Costa Rica es mil veces más linda!». Miami es muy lindo también, por ejemplo, y las fotos del cielo divino de Pensilvania que me manda mi hija donde ella vive son una maravilla, pero es que Dios nos regala la naturaleza preciosa en todas partes. 
Yo no sé qué busca tanto la gente afuera: yo salgo al patio de mi casa y veo unos celajes hermosísimos que Dios me da sin tener que ir al último rincón del mundo a buscarlos. 
A mis 64 años no juego de viva; si el mundo me acepta como soy, excelente, y si no, ¡salado el mundo! Yo no cambio por quedar bien con nadie, yo hago todo para quedarle bien a Dios.

📖 Respaldos Bíblicos sobre el Hombre como Proveedor y Protector

Como parte de mi firme convicción y obediencia a la palabra de Dios, comparto las escrituras que sustentan el orden divino del hogar, donde el hombre lleva la responsabilidad de proveer y proteger a su ayuda idónea:
  1. 1 Timoteo 5:8 – «Porque si alguno no provee para los suyos, y mayormente para los de su casa, ha negado la fe, y es peor que un incrédulo.» (Establece la provisión material como una obligación ineludible del hombre hacia su hogar).
  2. Efesios 5:23 y 25 – «Porque el esposo es cabeza de la esposa, así como Cristo es cabeza de la iglesia... Esposos, amen a sus esposas, así como Cristo amó a la iglesia y se entregó por ella». (El mandato de liderar con amor sacrificial, proveyendo cuidado, seguridad y protección absoluta).
  3. Éxodo 21:10 – «...no disminuirá su alimento, ni su vestido, ni su derecho conyugal.» (Muestra desde el Antiguo Testamento que el sustento y la protección son derechos garantizados para la mujer dentro del diseño de Dios).

📚 Bibliografía

  • La Santa Biblia, Versión Reina-Valera (1960) / Nueva Versión Internacional (NVI).
  • Porras, Sixto. ¿Mi esposo debe ser el proveedor? Focus on the Family / Enfoque a la Familia.
  • Rodríguez, Luis. El rol del hombre cristiano como proveedor y líder en el hogar.

¿A ustedes también les da colera la gente que se esconde detrás de fotos viejas o de viajes falsos con tarjetas empeñadas, o son de las míos que disfrutan los celajes desde el patio de su casa? 
¿Creen que la soledad también es el taller de Dios para hacernos fluir? ¡Les leo en los comentarios! 👇 ¡Al menos nos reímos juntos!
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Guía Global de Prudencia: Discernimiento ante el Peligro y la Fe

Guía Global de Prudencia: Discernimiento ante el Peligro y la Fe

Autora: Cira Arroyo Fuentes
Derechos Reservados ©
Fecha de registro:
Hora de inicio: 1:06 PM

Capítulo 1: El Peligro de la Falsa Confianza

Muchas personas en el mundo actual le están dando una confianza excesiva a los perros. Confían tanto en ellos que son capaces de dejar a sus hijos pequeños o a un bebé a su cuidado, olvidando que un animal, por más noble que parezca, se guía por instintos impredecibles. En cualquier momento, un perro puede reaccionar de forma agresiva y morder; ningún animal es cien por ciento de confiar, y un descuido con un menor puede terminar en una tragedia en un abrir y cerrar de ojos.
La Palabra de Dios nos insta a ser observadores y a cuidar a los más indefensos. Como dice Proverbios 22:3:
"El avisado ve el mal y se esconde; mas los simples pasan y reciben el daño."

Capítulo 2: Entre el Susto y la Fe

Hace poco viví una experiencia muy peligrosa en carne propia que me abrió los ojos para siempre. Sentí de cerca la amenaza oculta de un animal que, en un principio y ante los ojos de su dueño, parecía tranquilo y cariñoso. Sin embargo, a la menor oportunidad y de forma muy calculadora a espaldas de su amo, demostró sus verdaderas intenciones agresivas. Poco después, la vida me confirmó que ese mismo animal ya tenía antecedentes de haber atacado gravemente a otra persona. Fue un aviso a tiempo, una alerta divina que me salvó.
Dios en su infinito amor utiliza situaciones para mostrarnos las intenciones ocultas, recordándonos lo que dice Jeremías 17:7:
"Bendito el varón que confía en Jehová, y cuya confianza es Jehová."

Capítulo 3: Una Reflexión sobre la Confianza en este Mundo

Qué triste y qué desgastante es tener que vivir en este mundo con la necesidad de estarse cuidando siempre las espaldas. Es lamentable sentir el temor constante de que alguien —sea una persona o un animal— nos vaya a hacer daño en el momento menos pensado. Esta vivencia nos deja una gran lección sobre la fragilidad de nuestra seguridad en la Tierra.
Al final, uno comprende que la única confianza verdadera, plena y segura debe estar depositada en Dios. Él es el único que ve lo que nosotros no vemos, nos protege y nos guía para librarnos del peligro. El ser humano y la creación fallan, pero las Escrituras son claras en Salmos 118:8:
"Mejor es confiar en Jehová que confiar en el hombre."

Capítulo 4: Siete Maneras de Descubrir Malas Intenciones o Peligros

Tanto en los animales como en las personas que pretenden hacer daño de forma oculta, existen patrones que la ciencia del comportamiento y el discernimiento espiritual nos permiten identificar antes de que ocurra una agresión:
  1. La rigidez corporal o congelamiento: Un animal tenso, duro o que se queda completamente inmóvil está acumulando tensión para un ataque. En las personas, una postura rígida o forzada a menudo delata hostilidad oculta.
  2. Acciones a espaldas o en puntos ciegos: Buscar actuar cuando la figura de autoridad (el dueño del perro o un testigo) no está mirando es una señal clara de una agresión calculada e intencional.
  3. Mirada fija o fijación (Mirada Dura): Un perro que clava los ojos fijamente sin parpadear está desafiando o amenazando. Una persona que acecha con la mirada o vigila de forma inusual revela malas intenciones.
  4. Mostrar los dientes o expresiones faciales tensas: El pelar los dientes (gruña o no) es la advertencia máxima de un animal de que va a morder si te acercás. En los humanos, las sonrisas falsas o gestos de desprecio muestran hostilidad guardada.
  5. Antecedentes ocultos o rumores confirmados: Si la comunidad o personas de confianza ya reportan que un animal o una persona ha hecho daño en el pasado, la probabilidad de que lo vuelva a hacer es sumamente alta.
  6. Aislamiento o acorralamiento preventivo: El animal que se esconde detrás de objetos o estructuras para vigilar está buscando protección propia antes de lanzar una ofensiva.
  7. La intuición física (Señales de alerta del cuerpo): Sentir frío, escalofríos o una repentina incomodidad interior es la respuesta natural de nuestro cuerpo y del discernimiento que Dios nos dio para alertarnos del peligro inminente.

Capítulo 5: Siete Maneras de Prevenir y Sobresalir ante el Peligro

Para contrarrestar estas situaciones, salir victoriosos y evitar que personas o animales nos hagan daño, debemos aplicar la prudencia práctica y espiritual:
  1. Establecer distancia física inmediata: La distancia es la herramienta de protección más sencilla y efectiva. Si detectás peligro, alejate por completo de la zona o de la propiedad.
  2. Evitar el desafío visual directo: Con un perro agresivo, nunca se debe mantener contacto visual directo, ya que lo toman como una provocación. Mirá hacia un lado sutilmente mientras te alejás.
  3. Mantener una postura neutral y calmada: No gritar, no correr y no agitar los brazos. El movimiento brusco despierta el instinto de caza del animal y delata vulnerabilidad ante personas malas.
  4. Utilizar barreras físicas de protección: Si un animal se acerca demasiado, colocá un objeto entre vos y él (un bolso, un paraguas, un abrigo o una silla) para bloquear su camino o darle algo que morder en caso de ataque.
  5. Romper la falsa confianza (Cero tolerancia al riesgo): No permitas que las palabras tranquilizadoras de los dueños ("él no hace nada") nublen tu juicio si tus ojos ya vieron señales de tensión o agresión.
  6. Buscar rutas y ambientes alternos: Cambiar el camino cotidiano para no pasar frente a amenazas conocidas. Es mejor caminar unos pasos más en un lugar seguro que arriesgar la integridad física.
  7. Refugiarse en la oración y el discernimiento: Ante la duda, pedirle a Dios sabiduría para leer los entornos. La fe activa nos ayuda a mantener la calma necesaria para tomar decisiones rápidas y sabias bajo presión.

Conclusión Final

Definitivamente, estamos viviendo en un mundo en el que no podemos tener confianza con nadie, ni con animales ni con personas. Hay que tener mucho cuidado en todo momento. La prudencia no es miedo, es sabiduría para proteger nuestra vida y la de los seres que amamos, recordando siempre que nuestra seguridad absoluta solo proviene de lo alto.

Bibliografía de Consulta y Respaldo

  • Asociación Americana de Medicina Veterinaria (AVMA): Guía global sobre la prevención de mordeduras de perros y conductas de riesgo en el hogar.
  • Sociedad Americana para la Prevención de la Crueldad contra los Animales (ASPCA): Señales del lenguaje corporal y escalas de agresión canina oculta.
  • Santa Biblia (Reina-Valera 1960): Libros de Proverbios, Salmos y Jeremías. Principios teológicos sobre el discernimiento y la protección divina.

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