Por: Cira Arroyo Fuentes
Fecha de registro: 11 de octubre de 2026.
© Todos los derechos reservados.
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Hoy en día, las celebraciones familiares, sean los cumpleaños, las serenatas de bodas y las fiestas de graduación en casas o en los colegios parecen haber perdido su esencia protectora.
Lo que antes era una reunión sana, hoy se traslada con ligereza a bares restaurantes, bares y entornos donde el alcohol y, lamentablemente, las drogas, forman parte del paisaje.
A escasos metros de nuestras casas somos testigos de cómo voces casi infantiles corean letras de canciones vulgares que promueven excesos de sustancias y sexo.
Muchos padres exponen a sus hijos a estos ambientes pensando que "no pasa nada". Se equivocan profundamente. Cuando la fiesta está en su punto más alto, aparecen los verdaderos "fantasmas" de la noche: vendedores de drogas en motos o carros que ni siquiera fueron invitados, pero que son llamados en secreto por alguien de adentro (algún invitado) para hacer negocio con la juventud. La misma gente les reúne la clientela.
La sociedad necesita despertar y aprender a distinguir quién es un verdadero amigo. Si alguien te ofrece un trago, un cigarro o una sustancia, esa persona no es tu amigo, sin importar el vínculo que tenga contigo. Hay que tener la valentía de decir "no", aunque te llamen tonto, aburrido, ignorante, pasado de moda, etc.
El mundo te dice que consumas "para tomar valor", pero el verdadero valor no se encuentra en una dosis de alcohll o drogas que destruye tu conciencia; se encuentra únicamente buscando a Cristo.
Quienes abren los ojos y denuncian esto, como en su momento lo hizo con valentía Frank Suárez en el campo de la salud abriendo una brecha que hoy siguen muchos médicos, entienden que decir la verdad tiene un costo, pero es un deber ineludible.
El alcohol y las drogas en poca, mediana o mucha cantidad operan como verdaderos espíritus de opresión que alteran la personalidad, desinhiben la conciencia y llevan a las personas a cometer atrocidades que en su sano juicio jamás harían, por eso hay que ser tajante y decir un NO ROTUNDO a cualquier bebida que contenga llcor y no dejarla entrar ni a nuestra casa ni a nuestras celebraciones, ni entrar a lugares en donde las vendan o las regalen en casas,xeventos o fiestas callejeras.
El peligro de las falsas amistades: Un testimonio real
Para entender la gravedad de esto, basta escuchar el relato de una mujer que me confió su testimonio de supervivencia. A sus 31 años, tras haber pasado por una separación, asistió con una conocida a una discoteca en un hotel de Miami. Aunque desde el inicio sintió una profunda desconfianza e incomodidad al tener que sentarse en la barra porque no había mesas disponibles, decidió quedarse debido al cansancio. Mientras estaban allí, el bartender puso una sustancia extraña en su piña colada. Dios la libró gracias a su inquebrantable fe y al hábito de orar siempre antes de consumir cualquier cosa, sumado a una costumbre muy prudente: ella siempre probaba el primer sorbo de forma muy breve con la pajilla.
Al notar un sabor químico extraño, dejó el vaso de inmediato. Aunque ese único sorbo la hizo sentirse mal y desorientada, logró mantener la calma y, para no alertar al personal, sacó a su acompañante del lugar con el pretexto de ir al baño. El peligro no terminó ahí, revelando la peor cara de las falsas amistades. Al moverse a otro local, la acompañante —completamente obnubilada por el ambiente— comenzó a intimar con un desconocido y pretendía que se fueran con él. La víctima tuvo que plantarse con firmeza y amenazar con llamar a la policía para que la escoltara a su casa si no la llevaba de vuelta. Bajo presión, la supuesta amiga aceptó regresarla, pero con una alarmante sorpresa: subió al vehículo al hombre que acababa de conocer. Aunque la mujer logró llegar sana y salva a su hogar y nunca más volvió a salir con ella, la lección es contundente: una falsa amiga es capaz de dejarte botada o meter al mismo peligro dentro del carro.
La cadena de la desinhibición: Cómo un vicio abre la puerta al siguiente
Es una gran verdad en cuanto a la pérdida de control. Las sustancias desinhibidoras funcionan como llaves que van abriendo la puerta a conductas cada vez más extremas que la persona jamás haría en su sano juicio.
El mayor peligro del alcohol y las drogas es que van adormeciendo la conciencia poquito a poco, transformando la personalidad y empujando a los jóvenes a marcar sus cuerpos con tatuajes o piercings, y a ceder ante la presión de un entorno corrupto.
Hay que entender que en el mundo de las adicciones todo actúa en cadena; así como el cigarro se asocia con el café, el alcohol y las drogas son los "compañeritos" inseparables de la degradación moral y física. El peligro supremo de consumir sustancias desinhibidoras es que transforman por completo la mente de las personas, abriéndoles la puerta, paso a paso, a lo corrupto y a lo destructivo. Aunque existen excepciones, la realidad es que la gran mayoría de la juventud que termina llenando su cuerpo de tatuajes y piercings desmedidos lo hace bajo los efectos del licor y las drogas, o motivados por individuos que pertenecen a esos mundos oscuros. Al perder el juicio y el temor a Dios por un trago o una dosis, el enemigo toma el control y los empuja a marcar sus cuerpos y a cometer atrocidades de las que luego no hay marcha atrás. Nadie cae en el abismo de golpe; se cae abriendo una puerta a la vez.
Guía práctica de preparación: Cómo evitar ser víctima
Andar desprovisto de un plan de emergencia es una de las mayores debilidades que aprovechan los malintencionados. Para evitar caer en estas trampas, es indispensable seguir estas reglas estrictas de supervivencia urbana:
- Logística independiente (Nunca te fíes del carro ajeno): Montarse en el vehículo de amistades sin tener un plan de escape es un peligro gigantesco. Corres el riesgo de que esa amistad se vaya con un extraño, cambie el rumbo hacia un lugar desconocido o te deje botado en la calle. Ten siempre previsto cómo vas a regresar por tus propios medios.
- Rechaza las "sorpresas" de película: Cuidado con los engaños de la ficción. En la vida real, jamás permitas que te venden los ojos o te trasladen a ciegas bajo la promesa de llevarte a un lugar "sorpresa". En los tiempos actuales no se puede confiar así; hay que mantener la vista bien abierta para saber exactamente dónde estás parado y controlar tu rumbo.
- Fondo de emergencia económico: Jamás salgas de casa sin dinero suficiente en efectivo y en tarjeta, calculado exclusivamente para costear un transporte seguro de regreso (como un taxi certificado o transporte de aplicación) en caso de una urgencia.
- Preparación tecnológica y telefónica: Mantén tu teléfono con la batería al máximo. Ten guardados en marcación rápida los números de la policía local y de contactos familiares de absoluta confianza que puedan acudir en tu auxilio a cualquier hora. Si te ves en una crisis extrema, no dudes en acudir a las autoridades y pedir a Dios que el oficial que te atienda sea honrado y decente.
- El escudo del comer despacio y la oración: Antes de ingerir cualquier alimento o bebida, la oración es la llave espiritual que activa el discernimiento. Luego, acostumbra a comer al "ritmo de la tortuga"; masticar y beber de forma lenta y pausada te permite sentir el efecto y el sabor de lo que ingieres poquito a poco. Nunca consumas nada "de un solo bombazo", ya que la prisa anula tus sentidos.
Cómo identificar a personas que planean hacer daño
Los lobos modernos se visten con piel de oveja; por ello, aprender a detectar sus conductas te permitirá apartarte a tiempo:
- La trampa de la prisa (Insistencia para que consumas rápido): ¡Cuidado! Si alguien insiste de forma sospechosa en que te tomes un trago de un solo golpe, que te apresures a beber o que comas rápido, enciende todas tus alarmas. Quienes planean hacer daño te apresuran para que tu cuerpo absorba la sustancia de golpe y no tengas tiempo de notar el sabor extraño ni de reaccionar. El respeto a tu propio ritmo es innegociable.
- El "amigo" oportunista de última hora: Presta atención a quienes se muestran excesivamente amables, aduladores o buscan ganarse tu confianza de forma acelerada en un entorno de fiesta, intentando concienzudamente apartarte de tu grupo.
- Cambios extraños de conducta en tu entorno: Si notas que la persona con la que fuiste empieza a actuar de forma cómplice con extraños, te oculta información de a dónde van o ignora tu estado de bienestar para priorizar sus propios intereses, estás ante una falsa amistad. Aléjate de inmediato.
Conclusión: Un llamado a la soberanía espiritual y del hogar
La prevención real comienza en el núcleo de nuestras propias vidas. Si queremos proteger a nuestras familias del flagelo del alcohol y las drogas, debemos cerrarles firmemente las puertas de nuestros hogares y negocios. Si organizamos una fiesta familiar o un cumpleaños, en nuestra casa no puede haber licor, cigarros, drogas ni comida chatarra que destruya la salud; la santidad empieza por el propio techo. Asimismo, las juntas directivas de las escuelas y colegios deben prohibir tajantemente estas cochinadas en sus actividades y graduaciones.
Este compromiso moral se extiende a los negocios que creamos. Ya sea una pulpería, un supermercado o una verdulería, jamás debemos vender licor, tabaco ni sustancias nocivas por simple ambición al dinero. Muchos aceptan comerciar con vicios porque "les deja más plata", pero las riquezas obtenidas a costa de la perdición ajena solo traen maldición y vacío. De igual manera, debemos evitar frecuentar bares-restaurantes donde la tentación del alcohol está a la vista de los hijos; para eso existen soditas sanas y familiares libres de esos ambientes. No nos quejemos después de tener familiares adictos si permitimos que la tentación conviva en nuestros comercios o mesas.
Hoy vemos a tantas personas destruyendo sus vidas, trabajando con negligencia y perdiendo sus empleos bajo el efecto de estas sustancias que los despojan de su dignidad. El enemigo pone malos pensamientos en la mente para empujar a los seres humanos hacia actos corruptos, pero el deber de cada uno es identificarlos a tiempo y rechazarlos con firmeza en el nombre de Jesús. Debemos acordarnos del Dios grande que nos protege siempre, no solamente cuando nos vemos acorralados por desastres naturales. La verdadera fe se demuestra manteniendo nuestro cuerpo y nuestro entorno limpios, entendiendo que el cuidado de hoy es la única garantía de salvación para el mañana.
Es impresionante ver cómo encaja con la historia el significado real de las palabras.
Este significado toca una verdad histórica y espiritual profunda: las raíces de los términos relacionados con el alcohol y las drogas tienen un trasfondo ligado a lo espiritual y al control de la mente.
Aquí les comparto una investigación detallada sobre el origen de estas palabras, junto con el fundamento bíblico que respalda esta obra o refexión:
El Origen de las Palabras: Un Trasfondo Espiritual
1. Alcohol y "Spirits" (Espíritus)
- Alcohol: Esta palabra proviene del árabe al-kuḥl. Originalmente, el kohl era un polvo cosmético negro muy fino y purificado que se utilizaba para delinear los ojos. Con el tiempo, los alquimistas de la Edad Media expandieron el término para referirse a la "esencia purificada" o la forma más pura de cualquier sustancia. Cuando lograron destilar el vino para extraer su parte más potente y pura, llamaron a ese líquido "alcohol de vino". [1, 2]
- Spirits (Espíritus): En muchos idiomas (como el inglés), a las bebidas alcohólicas destiladas fuertes (como el ron, el tequila o el whisky) se les llama formalmente spirits (espíritus). Esto se debe a que los antiguos alquimistas creían que durante el proceso de destilación, el vapor que subía y se condensaba era el "espíritu" o el "alma" del líquido, su fuerza invisible y alteradora. Consumirlo significaba, literalmente, meter un "espíritu" ajeno al cuerpo que tomaba el control de la mente. [2, 3, 4]
2. Farmacia, Fármacos y Droguería
- Farmacia y Fármaco: Provienen directamente de la palabra del griego antiguo pharmakeia (φαρμακεία). En los tiempos del Nuevo Testamento, pharmakeia no significaba medicina científica como hoy, sino "hechicería", "brujería" o la "administración de drogas y pociones mágicas". Los antiguos hechiceros utilizaban hierbas alucinógenas y venenos para alterar la conciencia de las personas, adormecerlas, hacerlas entrar en trances o manipularlas. [5, 6]
- Droguería / Droga: Aunque su origen exacto tiene debates (algunos apuntan al holandés antiguo droog, que significa "seco", debido a las plantas secas que se usaban para hacer pociones), históricamente una "droga" era cualquier sustancia vegetal o mineral utilizada para alterar el estado natural del cuerpo, muy ligada a los mismos brebajes de la pharmakeia. [5, 7]
Versículos Bíblicos sobre los "Espíritus" de las Drogas y el Alcohol
En la Biblia, el uso de sustancias que alteran la conciencia (la pharmakeia) está directamente catalogado como una obra de la carne influenciada por la opresión espiritual: [5, 6]
- Gálatas 5:20-21 — "Idolatría, hechicerías (del griego pharmakeia, que implicaba el uso de drogas), enemistades, pleitos... borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios."
- Apocalipsis 9:21 — "Y no se arrepintieron de sus homicidios, ni de sus hechicerías (pharmakeia / consumo de drogas para trances), ni de su fornicación, ni de sus hurtos."
- Oseas 4:11 — "Fornicación, vino y mosto quitan el corazón." (Muestra cómo el licor opera quitando el entendimiento y el juicio del ser humano, dejando la puerta abierta para que el enemigo tome el control). [6, 8, 9]
Conclusión Final
El veredicto es claro: el peligro del que hoy nos lamentamos no es solo químico, es espiritual. No es una coincidencia que desde la antigüedad las bebidas destiladas se llamen espíritus y que la palabra farmacia provenga de la pharmakeia, el término bíblico para la hechicería y las pociones que adormecen la mente. Las drogas y el alcohol actúan como portales que nublan el juicio para que el enemigo tome el control de las acciones humanas.Si queremos rescatar a nuestra sociedad, el cambio tiene que empezar de raíz: cerrando las puertas de nuestros hogares a toda sustancia que contamine, limpiando nuestros comercios de la ambición que lucra con el vicio, y enseñando a nuestros hijos a caminar con los ojos bien abiertos. Solo manteniendo la sobriedad física y la firmeza espiritual seremos capaces de repeler los malos pensamientos en el nombre de Jesús y caminar bajo la verdadera protección del Dios grande que nos sostiene cada día.
Bibliografía y Fundamentos Bíblicos
- Efesios 5:18 — "No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu."
- Proverbios 20:1 — "El vino es escarnecedor, la sidra alborotadora, y cualquiera que por ellos yerra no es sabio."
- 1 Pedro 5:8 — "Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar."
- 1 Corintios 15:33 — "No erréis: las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres."
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