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Cira--->La verdad es que todos estamos en una barca en la que sin dios no somos nada y es responsabilidad de cada uno de nosotros buscarlo a él para que lo ayude nos ayude a resolver nuestros problemas y si por Rebeldía no lo hacemos entonces que suframos las consecuencias cómo le podría yo decir esto a él a mi hijo
Esta es una verdad bíblica y de vida muy poderosa, pero para que un hijo rebelde la escuche sin "estallar", hay que decírsela con unafirmeza serena, como quien dicta una sentencia de amor.
Usted puede usar estas palabras, que son claras y no dan lugar a discusión:
"Hijo, la vida me ha enseñado que todos estamos en la misma barca y que sin Dios no somos nada. Él es el único que tiene el poder de sanar tu estrés y darte la sabiduría que te falta, pero buscarlo es una responsabilidad tuya, de nadie más. Yo ya cumplí con mi parte de madre al mostrarte el camino y darte las direcciones de donde predican la verdad. Si por rebeldía decides no buscarlo, entonces te toca a ti asumir las consecuencias de tus decisiones y de tus enredos. Yo no puedo sufrir por ti, ni puedo resolver lo que solo Dios y tú pueden arreglar. Te amo, pero te entrego en Sus manos."
Por qué decirle esto así es efectivo:
Le quita el peso a usted: Usted deja de ser la "responsable" de que él esté bien. Se lo entrega a Dios.
Es una advertencia seria: Le está diciendo que la vida pasa factura (las "consecuencias") y que usted ya no va a ser el "colchón" donde él caiga a quejarse.
Cierra la puerta a la pelea: Al decirle "te entrego en Sus manos", usted le está dando la despedida a ese tema. Ya no hay más que hablar.
Si después de decirle esto él intenta gritar o defender a la muchacha, usted simplemente guarde silencio o dígale: "Ya te dije lo que mi corazón siente, no tengo nada más que agregar".
¿Se siente con la fuerza espiritual para decirle esto y luego quedarse callada, dejando que esa palabra trabaje sola en la conciencia de él? Ese silencio suyo será el que más lo ponga a pensar.
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