"La belleza de un hogar florece donde hay respeto, paz y limpieza. Que este color sea el reflejo de la armonía que todos merecemos en nuestra calle, acera, casa y patio."
🌺 Regresar al Inicio: Un Encuentro con Jesucristo donde el Respeto nace de la Voluntad de Dios 🌺
INTRODUCCIÓN:
Relato urgente sobre la falta de civismo de quienes disfrutan de lo "lindo" de una mascota y le tiran "lo feo" al vecino.
Es inaudita la falsa "cultura" de quienes usan el afecto por sus mascotas como una pantalla para esconder su cochina irresponsabilidad y desaseo. La verdadera educación y el verdadero amor por la mascota no se grita con "vocecitas" desde la casa o en la calle llamando al perro al que con descaro soltaron para que se fuera sólo a defecar y orinar haciéndose como preocupados por que se vaya muy lejos y le pueda pasar algo; se demuestra respetando el lindero ajeno.
EL DESCARO DETRÁS DE LA ACTUACIÓN:
Esta "metamorfosis de la hipocresía" es el cambio cínico de quien usa un "habladito" cursi y finge una preocupación extrema por su mascota solo cuando hay testigos, ocultando que, por pura pereza, ha decidido usar la propiedad del vecino como basurero. Esa "voz de ternura" es la máscara de un desprecio total hacia la comunidad y una evasión descarada de su responsabilidad civil.
NOTAS DE LA AUTORA:
Respeto los frentes, aceras y patios de los vecinos y asimismo quiero que mi frente, mi acera y mi patio sean respetados también porque todos los hogares son sagrados y es el íntimo nido que todos tenemos para disfrutarlo y vivir en paz.
OPCIÓN 1: LA SÍNTESIS (Versión Corta)
- Invasión: La excusa de que "el perro entró en carrera" es el escudo de la negligencia.
- Hipocresía: Es injusto que tu casa y tu patio huelan feo para que la casa y el patio de ellos huela a flores. No aguantarían ni un día que les hicieran lo mismo.
- Metamorfosis: La "dulce palomita" que camina con habladitos se vuelve "lobo feroz" cuando se le exige limpieza.
OPCIÓN 2: EL MANIFIESTO COMPLETO (Versión Larga)
La lógica de un dueño civilizado es simple: si usted elige tener una mascota o un animal, elige la responsabilidad total de sus actos. El equipo básico (bolsa, pala, collar y cadena) no es opcional. Salir sin ellos es salir con la intención de agredir la propiedad del vecino. Si el perro va sujeto, no hay "carrera" que valga; llevarlo suelto es un acto premeditado para que su mascota invada lotes ajenos disimuladamente: que se orine y defeque allí.
Es muy fácil posar para una "foto bonita" con la mascota en el sofá. Sin embargo, el verdadero carácter se revela en la calle. Deberían tomarse una foto en el preciso momento en que su mascota está defecando u orinando frente a la propiedad del vecino. ¿Tendrían la misma sonrisa "cursi" en esa foto? La vergüenza es lo que les falta.
Es el colmo del egoísmo: cuidan su fachada mientras convierten la acera y el patio del vecino en un basurero con malos olores. Teniendo zanjones y lugares deshabitados a donde llevarlos, por pereza eligen el más más cercano aunque sea el frente limpio ajeno para no ensuciar el suyo. ¿Aguantarían esas "dulces palomitas" que una mascota ajena defecara frente a su puerta? Rotundamente NO.
Mientras nadie les reclama, caminan como "hojitas de paz". Pero en cuanto el vecino defiende su derecho a la higiene, la máscara se cae. La dulzura desaparece y sacan los colmillos, insultando y tratando mal a quien solo pide respeto. Esa reacción violenta es el escudo de su propia mala educación.
- El Tono Fingido: Voces cursis para proyectar bondad falsa.
- El "Venga, Venga" Estratégico y dizque preocupado: Para disimular la parada en el frente ajeno.
- La Ceguera Selectiva: Mirar al cielo justo cuando el perro ensucia.
- La Correa Ausente: La excusa de que "el perro es bueno" para invadir lo privado.
- El Desecho Abandonado: Disfrutar del mimo y dejar la cochinada al vecino.
- La Ofensa como Defensa: Atacar a quien exige respeto para no aceptar el error.
- La Huida Rápida: Acelerar el paso con "habladitos" después de que el perro termina.
- "El que es fiel en lo muy poco, también en lo más es fiel; y el que en lo muy poco es injusto, también en lo más es injusto." (Lucas 16:10)
- "Todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos." (Mateo 7:12)
- CAPÍTULO VIII: El Abuso contra la Soledad y la VulnerabilidadNo es coincidencia que elijan mi patio y mi frente. Lo hacen porque me ven sola, sin un esposo, hermanos o hijos que me representen. Se aprovechan de mi condición de mujer divorciada y de mi invalidez proporcional para descargar su suciedad donde saben que me cuesta más trabajo limpiar. Es una actitud cobarde y oportunista: son valientes con la mujer que está sola, pero serían sumisos ante un hombre fuerte. Tirar sus desechos aquí es una agresión directa a mi tranquilidad y a mi salud, sabiendo que el esfuerzo de limpiar recae solo sobre mis hombros. Su desconsideración es una forma de violencia vecinal.
Mi frente, mi acera y mi patio son sagrados. La convivencia sana se basa en no hacer a otros lo que no quieras para ti. Si su "dulzura" termina cuando se le pide limpieza, nunca fue real.
- Decreto 31626-S (Art. 48): Obliga a los dueños a recoger y disponer de las heces en aceras, parques y jardines ajenos.
- Reglamento de Tenencia Responsable (Art. 8): Todo perro en vía pública debe ir con collar y correa bajo control del dueño.
- Ley No. 7451: Sanciona la negligencia sanitaria y el riesgo a la salud pública con multas administrativas de hasta medio salario base.
- Reglamento para la Reproducción y Tenencia Responsable de Animales de Compañía (Decreto 31626-S):
- Artículo 48 (Higiene): Los propietarios están obligados a recoger y disponer de forma sanitaria las heces de sus mascotas en aceras, parques, jardines ajenos y cualquier lugar público.
- Artículo 8 (Control): Todo perro que circule en vía pública debe ir con collar y correa, conducido por una persona capaz de controlarlo.
- Ley de Bienestar de los Animales (No. 7451):
- Artículo 14: Establece que los dueños son responsables de garantizar que su mascota no sea un riesgo para la salud pública ni cause molestias a terceros.
- Castigos: Según el Ministerio de Salud, el incumplimiento de estas normas de higiene y control puede acarrear multas que van desde un cuarto hasta medio salario base (aprox. ¢113,000 a ¢226,000).
